Sentido contrario a la marcha.

a contramarcha mas seguro

En la mayoría de países, los accidentes automovilísticos son la principal causa de muerte en niños de a partir de un año de edad. Estadísticamente, los niños del Grupo 1 (a partir de, aproximadamente, 9 meses hasta los cuatro años de edad) muestran una tasa de lesiones significativamente mayor en comparación con los del Grupo 0+.

Esta estadística se puede atribuir al crecimiento del niño, ya que su cabeza sigue siendo relativamente grande y pesada y los músculos del cuello aún no son lo suficientemente fuertes como para retener las fuerzas de un accidente.

Solo al alcanzar aproximadamente los cuatro años, el tamaño de la cabeza se nivela en relación con el del resto del cuerpo y los músculos del cuello se han desarrollado lo suficiente como para hacer frente a fuertes presiones.

Un niño mirando hacia delante se ve sometido a fuerzas extremadamente elevadas en caso de accidente. En un choque de impacto frontal, el sistema de arnés de 5 puntos típico de las sillas del Grupo 1 mantiene los hombros hacia atrás, mientras que la cabeza del niño es propulsada hacia adelante con gran fuerza.

En las sillas de seguridad a contramarcha, las fuerzas de un impacto se distribuyen uniformemente sobre la carcasa de silla y retienen el movimiento de la cabeza por lo tanto la tensión en el cuello, la cabeza y el pecho se reduce significativamente.

Una silla de coche para niño orientada en sentido contrario a la marcha reduce significativamente el riesgo de lesiones en un choque frontal en comparación con un asiento orientado hacia la marcha.

Nuestras marcas de puericultura