Las sillitas del Grupo I, las de toda la vida, que van con arnés y mirando hacia el sentido de la marcha, se pueden utilizar hasta los 18 Kg (estadísticamente casi 5 años, según las tablas de crecimiento infantil de la OMS del 2006).

Cuando se nos queda pequeña debemos pasar a una sillita del Grupo II/III, que ya es la última, y que utilizaremos hasta que el niño pueda llevar directamente el cinturón de adulto.

¿Hasta cuando hay que llevar silla de seguridad?

La sillita del Grupo II/III, no obstante, puede empezar a utilizarse mucho antes de que se nos quede pequeña la del Grupo I. Concretamente, a partir de que el niño alcance los 15 Kg de peso, que estadísticamente vienen a ser unos 3 años y medio.
Esto nos deja un margen muy amplio para decidir el cambio, y no siempre se hace con los criterios adecuados. A menudo se adelanta el cambio para aprovechar la sillita para el hermano pequeño, o lo hacemos coincidir con el cambio de automóvil.

Criterio numero 1: Nunca antes de los 15 Kg.
Ni que le falte un poco. Una sillita del Grupo II/III está diseñada para ofrecer unos niveles de protección determinados a un ocupante entre los 15 Kg y los 36 Kg de peso. Y pasa unas pruebas de homologación que lo garantizan. El fabricante no está obligado a proteger pesos mayores ni menores que los indicados y la sillita no pasa ninguna prueba que lo verifique. Además de poner en grave riesgo al niño, estaríamos contraviniendo el artículo 117 del Reglamento de General de Circulación,  sancionable con 300,00 € y 3 puntos del Permiso de Conducción. En caso de accidente, la compañía de seguros podría inhibirse y hasta podríamos ser acusados de negligencia.

Criterio número 2: Nunca después de los 18 Kg.
Por el mismo motivo, nadie garantiza la respuesta de la sillita del Grupo I más allá del peso para el que ha estado diseñada y verificada.

Criterio número 3: Siempre antes de sobrepasar el ajuste más alto del arnés.
El niño va sujeto a la sillita del Grupo I con un arnés de 5 puntos, que debe llevar un sistema de regulación de altura en los hombros para adaptarse al crecimiento.
Para retener al ocupante con eficacia, el arnés debe salir en dirección perpendicular al respaldo (fig.1)  o ligeramente descendente hacia los hombros (fig.2). No debe sobrepasar el cuello (fig.3) y en ningún caso subir hacia arriba (fig.4).

Si el hombro del niño se halla a mayor altura que la posición más alta del arnés, es decir, cuando el arnés tiene que subir desde el respaldo hacia el hombro del niño, ha llegado el momento de desecharla y utilizar una del Grupo II/III.
Un arnés que tiene que subir hacia arriba para pasar por el hombro para luego bajar, podría comprimir la columna al tensarse en caso de impacto frontal. No debemos continuar utilizando la sillita hasta este extremo.

Criterio numero 4: aprovechemos la silla del Grupo I hasta el final.
Una silla del Grupo I es más segura que una del Grupo II/III. En la del Grupo I el niño va sujeto a la silla con un arnés de 5 puntos, en la del Grupo II/III el niño no va sujeto a la silla sino al automóvil con un cinturón de solo tres puntos.

Conclusión:
Respetando los límites de peso, cambiaremos de silla justo antes de que el arnés, ajustado a su posición más alta, tenga que subir hacia el hombro del niño.

  1. Hola,
    Tenemos dos hijos mellizos, que van a hacer ahora 4 años. Hasta ahora han ido a contramarcha. El problema que se nos plantea ahora, es que uno de ellos mide ~105cm y 17,5 kg, y el otro sin embargo, 98cm y 15,5 kg. A uno ya le tenemos que cambiar por que ya está casi en el limite superior de su silla actual, pero el otro justo entra en el limite inferior de las sillas 2/3. Pensado fríamente, sería cambiarle solo a uno, y que el otro siguiese a contramarcha, pero se que eso no va a ser posible.
    Si que es cierto que el pequeño, aunque más bajo, está “hecho un toro”, vamos, que muscularmente no es un “esmirriado”.
    Mi pregunta es que, aunque sería recomendable que siguiese en la otra silla hasta que fuese algo mayor, supongo que no hay riesgo en cambiarle a una silla 2/3 en sentido de la marcha (con isofix y atado con cinturon), ¿no?
    ¿Existe algún tipo de alza para poner encima de la silla y ganar unos pocos centímetros en altura? ¿O esto por contra, no está permitido?
    ¡Gracias por vuestros consejos!

    • Buenos dias.
      Efectivamente tiene usted razón en todo lo que indica, lo logico seria cambiar al que es más alto porque en este nos aseguramos que el cinturón nunca le pasara ya por el cuello, en el que es más bajo cabria la posibilidad, aunque creo que con la altura que tiene no habria problema, la unica forma de averiguarlo seria la siguiente:
      Comprando una sola silla para el mayor y probando al de menor edad si le va bien la silla si el cinturón le pasa por el hombro correctamente entonces adquirir la segunda silla para el más pequeño y si no es asi convencerlo para que espere unos meses hasta que pueda ir correctamente en la silla de grupo 2-3, teniendo la silla del mayor siempre podemos ir probando y asi ir convenciendolo de que debe esperar hasta que ya le sirva, de todos modos creo que le ira bien tanto a uno como al otro.
      No hay nada que podamos poner encima de una silla, no esta homologado ni permitido.
      Si tiene cualquie duda al respecto, puede tambien llamarnos por telefono al 974 42 99 24 y trataremos de asesorarle lo mejor que sepamos.
      Saludos.
      Antonio
      Algateckids

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes:

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.